Crónica de una tierra que lo tuvo todo
La mayor diáspora de la historia de América Latina · contada desde adentro
"Venezuela fue un país del que hubo que huir para seguir viviendo."
La Crónica
Más de siete millones de venezolanos viven fuera de Venezuela. No se fueron porque quisieron. Se fueron porque quedarse a morir despacio costaba más que arrancarse de raíz. Esta crónica no es un informe. Es lo que queda cuando le quitas el formulario al dolor y lo dejas solo, con su cara y su nombre.
"Este libro lo escribieron millones de personas. Ninguna de ellas lo sabe. No se sentaron frente a una mesa. No abrieron un cuaderno. No escribieron una sola palabra. Lo escribieron caminando."
14 capítulos · El Darién. El exilio. El frío del norte. José y su promesa.
1 capítulo · José aterriza y descubre que Venezuela no se parece al recuerdo.
1 capítulo · José descubre que Venezuela no lo dejó ir del todo.
6 capítulos · Los que llegaron en avión. En bus. Los que no llegaron. Los que volvieron.
9 capítulos · Carmen Luisa. El olvido. El deterioro. La herencia.
13 secciones · Lo que ocurrió. Lo que no se puede quitar. Una carta a todos.
Este libro no viene de una oficina en Caracas ni de un sello editorial extranjero.
Viene de Calabozo, Estado Guárico. Viene de las colas, los apagones, el dólar que sube mientras el sueldo se queda quieto. Viene de la inteligencia de crisis que desarrollamos los venezolanos para resolver lo que otros no hubieran podido resolver.
Para los que se quedaron: este libro habla de ti, de tu corredor con el cemento fresco, de tu árbol de mango que siguió dando aunque nadie lo pidiera, de tu "ahí" dicho con todo lo que cabe en "ahí".
Para los que se fueron: este libro huele a Venezuela. A caraotas con papelón, a tierra mojada de los llanos, a las conversaciones que tuvimos antes de que la distancia se volviera costumbre.
Para los que no son venezolanos: este libro no busca tu compasión ni tu lástima. Busca que entiendas. Que veas de qué está hecho el ser humano que tienes enfrente.
Lo que no se puede quitar aunque se quite todo lo demás.
Y es todo eso al mismo tiempo. Que somos todos nosotros. Siempre. Y con todo lo que costó. Y con todo lo que forjamos con lo que costó.